domingo, 17 de mayo de 2020

... estoy de acuerdo con la ideología energética de la 4T

Sin duda la ideología de usar al sector energético como un instrumento de equidad social y seguridad nacional, como lo plantea la 4T, es algo algo deseable y estratégico, por eso digo que estoy de acuerdo con esta ideología, sin embargo, el camino que están tomando para lograrlo va en el sentido contrario de estas loables intenciones, ya que sus acciones generarán más desigualdad y exponen a México cada vez más a los vaivenes de los mercados energéticos internacionales, cómo lo vimos recientemente con la sobre oferta de petróleo.  

Actualmente las energías renovables representan la mejor alternativa para generar desarrollo social y preservar nuestra seguridad energética. Primeramente el desarrollo social lo logran al ser más competitivas económicamente, es decir ya cuesta menos generar con energía solar o eólica que generar con combustoleo y, en algunos caso, que con gas natural, por lo tanto nos permitirían accesar a tarifas eléctricas más bajas; por otro lado generalmente estas fuentes de energía pueden ser localizadas en zonas geográficas que regularmente son complicadas para otras actividades económicas y por lo tanto ofrecen alternativas de ingreso a las comunidades de las mismas; finalmente, generan desarrollo social en el presente y en el futuro, ya que al no generar emisiones permiten reducir la contaminación dejando a las siguientes generaciones un planeta más limpio y con recursos para sus futuras actividades. 

En cuanto la seguridad energética, las energías renovables nos desacoplan de los precios de hidrocarburos como el petróleo y el gas natural, ya que sus insumos son proporcionados por la tierra de manera abundante y constante como es el sol y el viento, por lo tanto no dependen de cadenas de suministro, acuerdos de carteles, precios de transportación y almacenamiento, nos retiran de esta complejidad. Además en México somos privilegiados ya que contamos con amplios recursos solares, eólicos, hídricos y geotérmicos. De extender la utilización de estas fuentes de energía podríamos garantizar nuestra seguridad nacional al depender de manera mínima de factores externos. 

La 4T argumenta que el privilegiar al sector petrolero mexicano está buscando reducir los costos de vida para los más pobres al reducir los costos de la gasolina, también argumentan que con la construcción de una refinería se busca depender menos de la importación de gasolina y por lo tanto se garantiza la seguridad energética nacional. Nada más lejos de la realidad, ya que como todos sabemos los subsidios a la gasolina no benefician a los más pobres, si no a los más ricos que tienen automóviles o a los servicios de transporte haciéndolos más rentables. Adicionalmente la construcción de la refinería en mención tomaría un largo tiempo cuando la gasolina ya sea substituida por la movilidad eléctrica que es una tendencia global imparable y que cada vez toma más velocidad. Lo mejor sería destinar nuestros recursos hacia una transición más rápida a la movilidad eléctrica. 

Es tanta su obsesión con el sector petrolero que recientemente la 4T emitió un decreto por el que limita la utilización de energías renovables para favorecer la generación de energía eléctrica con combustoleo que resulta ser mucho más cara y enormemente más contaminante. Uno se pregunta, si es más cara y contaminante ¿Para qué? la respuesta es que quieren crear una demanda artificial de combustoleo para PEMEX y así justificar sus ineficientes procesos de refinación, esta decisión demuestra la perdida de objetividad y cómo las acciones del gobierno en materia energética contravienen el desarrollo social y la seguridad energética del país. 

Primeramente limita el desarrollo social al encarecer la electricidad para todos los mexicanos, ya sea a través de tarifas eléctricas más caras o a través de un mayor gasto presupuestal en los subsidios a las tarifas eléctricas, de cualquiera de las dos formas terminaremos pagando más por la energía. 

Segundo, compromete la seguridad nacional. Este decreto nos condena a depender por varios años del combustoleo y los precios internacionales del petróleo, que como nunca han estado inestables, además compromete nuestras capacidades para desarrollar proyectos de energía renovable al aniquilar la confianza de los inversionistas nacionales e internacionales al cambiar reglas de mercado expost. Y aquí vale la pena aclarar algo muy importante, la 4T ha dicho que este decreto retira privilegios a las empresas de energía renovable que estaban saqueando al país, sin embargo, la realidad es que el Gobierno Mexicano tiene muchos instrumentos regulatorios para asegurar que estas inversiones le dejen el mayor beneficio económico y social al país, así se venía haciendo por los últimos años, a través de licitaciones de la propia CFE donde compraba energía a proyectos de energía renovable privados a precios record internacionales en cuanto costos bajos, lo que le permitía a CFE ir reduciendo las tarifas para todos los mexicanos, adiós a este gran beneficio.

La realidad es que en México tenemos una gran oportunidad enfrente de nosotros, para hablarlo en términos que la 4T me pueda entender, es como los descubrimientos de pozos petroleros en los años 70 que representaban una fuente de ingresos y desarrollo para el país, sólo que esta vez la oportunidad se presenta por grandes cambios tecnológicos que permiten generar energía barata sin contaminar, ahora en vez de hablar de rentabilidad por barril de petróleo podemos hablar de rentabilidad de millones de kWh limpios generados con la inmensidad de horas de exposición solar, vientos constantes y fuerza hídrica en nuestros mares y ríos. Este decreto emitido por la 4T es el equivalente en los años 70s de cerrarle la puerta a esa industria petrolera y privilegiar a la industria de carbón cerrando la posibilidad de iniciar el desarrollo de Mexico en las siguientes décadas; en esta ocasión tenemos frente a nosotros un desarrollo potencial PERMANENTE al poder explotar nuestros invaluables recursos naturales sin contaminar generando millones de empleos y costos bajos de energía para potenciar todas nuestra ramas productivas.

Es por esto que estoy de acuerdo con la ideología de impulsar el desarrollo social de México y asegurar su seguridad nacional a través del sector energético como lo propone la 4T, sin embargo, estoy en total desacuerdo de las acciones que está emprendiendo en esta materia tanto por un profundo desconocimiento del sector y una ambición sin precedentes. Los invito a frenar este atropello del desarrollo de México al firmar la siguiente petición: https://www.change.org/p/impedir-que-el-gobierno-federal-mexicano-bloquee-energ%C3%ADas-renovables-manipulando-regulaci%C3%B3n?pt=AVBldGl0aW9uAOvBUgEAAAAAXsGDX5TEpMpjMTQ5YWQzNw%3D%3D&source_location=discover_feed

Muchas gracias! 


martes, 12 de mayo de 2020

... todos podemos crear un Antídoto contra el COVID19

En mi última entrada, comentaba que el COVID19 era un sutil llamado de la naturaleza, invitándonos a cambiar nuestros comportamientos personales y sociales. En esta entrada sugiero algunos puntos sobre cómo creo que podemos atender este llamado y generar un antídoto social contra este virus y los que seguramente vendrán más adelante en forma de mutaciones u otras epidemias.

Quiero empezar por decir que la estrategia actual de resguardo en casa me parece la mejor herramienta que tenemos en la actualidad para atender de manera inmediata al COVID19. Todos sabemos que conlleva un costo enorme por la caída de la economía y la pérdida de millones de empleos a nivel global, sin embargo, sería muy riesgoso anticiparnos y exponer a millones de personas sin tener capacidad para atender una recaída. La vacuna social que propongo son medidas que complementan la cuarentena que vivimos y también atiende esta problemática en el mediano y largo plazo, me parece muy importante arrancar lo más pronto posible para elevar su efectividad. 

Este antídoto social cuenta con dos ejes de acción coordinada entre Gobiernos, Empresas y de manera más importante TODAS las personas. El primer eje es atender nuestra alimentación y salud de manera que seamos más fuertes y liberemos recursos para que el sistema de salud pueda atender este tipo de emergencias de manera más eficiente. El segundo eje es limpiar el aire del planeta, esto para poder disminuir las enfermedades respiratorias asociadas con la contaminación. Explicaré a más detalle ambos ejes para el caso de México.

Sabemos que las personas mayores, mujeres embarazadas y aquellas con enfermedades crónico degenerativas son las más vulnerables ante los efectos mortales del COVID19 por tener una menor capacidad de recuperación cuando contraen el virus. Para los dos primeros grupos no podemos hacer mucho, sin embargo, para el tercer grupo existe un amplio campo de acción, particularmente en México para el caso de la diabetes mellitus, que incluso antes del COVID19 ya representaba una epidemia que iba matando a miles de mexicanos de manera lenta y silenciosa. Cabe señalar que esta enfermedad también requiere una gran cantidad de recursos del sistema de salud por lo que ante emergencias, como la actual, la capacidad de respuesta es muy limitada. 

Del lado del gobierno se debe implementar una estructura de incentivos que permita al sector empresarial y laboral optar por alternativas de vida más saludables. Normalmente se ha intentado desincentivar el consumo de alimentos y bebidas con alto contenido calórico a través de impuestos, el llamado garrote, sin embargo, su efecto ha sido mínimo. Este esfuerzo debe venir acompañado de un esquema de incentivos, lo que se le llama la zanahoria. 

¿Qué tal, por ejemplo, si el gobierno ofreciera un descuento en las cuotas obrero patronales del IMSS cuando un porcentaje de la plantilla de las empresas presente indicadores sanos fuera de riesgo de diabetes, hipertensión y otras enfermedades asociadas? Igualmente las empresas podrían canalizar parte de este beneficio a los propios trabajadores a través de su nomina, logrando que todos guíen su comportamiento hacia una vida más saludable. Es muy probable que el ahorro por dejar de atender la abrumadora cantidad de casos de diabéticos sea más grande que el costo de este descuento en las cuotas. 

Ante este incremento en el riesgo de muerte de las personas con diabetes, sería sensato pensar que el mercado de alimentación saludable y el ejercicio crecerían significativamente, esperando nuevas propuestas empresariales. A todos nosotros nos toca cambiar nuestros patrones de consumo, así como educar a las nuevas generaciones sobre una mejor alimentación y ejercicio. 

Esta estrategia traería dos grandes beneficios, el primero sería reducir el número de casos de diabetes, mejorando la calidad de vida para muchas personas. El segundo es mantener o generar una mayor recaudación para el gobierno y el fortalecimiento del sistema de salud, lo que generaría una red de atención mucho más grande. Al instituir estos esquemas del garrote y la zanahoria paralelamente y de manera inmediata como medida emergente, el gobierno tendría capacidad de endeudamiento respaldado por un nuevo canal de ingresos y eventual reducción de gastos por atención de la diabetes.

El segundo eje está enfocado en generar acciones para mejorar la calidad del aire en nuestras ciudades. Como sabemos el virus ataca los pulmones y por lo tanto dificulta la respiración, esto se agrava con una mala calidad de aire y nos hace más vulnerables al estar permanentemente expuestos a bajos niveles de calidad de aire. Para atender este punto es necesario reducir las emisiones contaminantes y reforestar. Curiosamente en esto los seres humanos somos muy parecidos al COVID19, atacamos directamente los pulmones (bosques, selvas, etc) de la tierra y estrangulamos su capacidad de respiración, es momento de reactivar estos pulmones naturales.

En este eje el gobierno mexicano debe cambiar su enfoque de privilegiar a la industria petrolera y buscar alternativas más rentables de largo plazo como son las energías limpias y renovables al mismo tiempo que se avanza en la movilidad eléctrica. Este punto lo desarrollaré en otra entrada a propósito del gran dispendio en PEMEX. 

De lado empresarial es necesario canalizar inversiones hacia la eficiencia energética, actualmente las tecnologías nos permiten invertir en estos proyectos con un alto grado de rentabilidad, más aún cuando las tarifas eléctricas y de gas tienden a la alza. También existen amplias oportunidades en el mercado de la movilidad eléctrica que aún no han sido explotadas, por ejemplo arrendamiento de autos eléctricos e híbridos que tienen un menor costo operativo y de mantenimiento, esto en particular para servicios de transporte como taxis, autos en renta, etc.

Todos nosotros como consumidores, ya tenemos alternativas para reducir nuestro consumo o generar nuestra propia energía limpia, como son paneles solares, focos led, entre otras. Pero el mayor impacto lo podemos tener al guiar nuestros patrones de consumo hacia una menor utilización de energía, este es un ejercicio que debemos hacer cada uno en nuestro propio estilo de vida y tratar de encontrar aquellos consumos que realmente no requerimos, autos de 8 cilindros para un pasajero, grandes espacios con alta utilización de aire acondicionado, etc. 

Entiendo que estas medidas pueden ser percibidas como costosas y para algunos limitantes, pero están lejos de ser tan costosas y limitantes como la larga cuarentena que vivimos y que representa la única alternativa que tenemos el día de hoy. Es muy probable que este tipo de pandemias se repitan en un futuro y por eso Según yo.... todos debemos crear este Antídoto Social contra el COVID19.