miércoles, 24 de marzo de 2010

... estamos jodidos como el puberto y no como el desahuciado

Según veo, la opinión generalizada sobre la situación de México es que estamos jodidos! Coincido completamente con este diagnóstico y creo que hay muchos elementos que lo respaldan: la creciente ola de violencia, el estancamiento económico y la imposibilidad de reformar, son algunos de los más importantes.

Donde no coincido es en el enfoque que se toma al analizar el diagnóstico, siento que en este momento, como en muchos otros, los mexicanos tomamos una posición derrotista avocados a señalar una y otra vez los desperfectos del país, viéndolo como un viej@ que está a punto de morir, víctima de enfermedades incurables como el cáncer buchón, la catatonia económica o la fiebre social. Me gusta más el enfoque de un México adolecente que ha salido de una etapa de dependencia paternalista en la que estaba a costumbrad@ ha recibir los beneficios de la mamila petrolera, la sonaja presidencialista y el chupón sindical. Estamos en un periodo de cambios interesantes.

Nos sorprende ver los nuevos enredos que crecen en áreas que nunca pensamos ver y nos extraña encontrarlos ahí haciendo negociaciones en lo oscurito pues hasta hace poco no había necesidad de ceder posiciones electorales por la aprobación de paquetes fiscales, sin embargo, no nos debe extrañar porque todos los países democráticos han aprendido a vivir con sus enredos en estas áreas y hay algunos que incluso aplican métodos para andar mas agusto y para que estos se vean más bonitos, que luzcan!! Eventualmente nos pondremos al parejo y nos daremos una recortadita.

También está el dolor de las extremidades al experimentar el crecimiento. Sabemos que cualquier centímetro de estatura económica requiere de la ingesta del calcio necesario para dar el estirón y esta transformación muchas veces resulta incomoda. Considero que complementamos nuestra dieta infantil con importantes cambios en nuestra política monetaria y responsabilidad fiscal, los cuales seguramente nos ayudarán a mantener un lento pero sano proceso de crecimiento, por supuesto siempre ayuda un buen masajito a la competitividad.

Más incómodo resulta el espantoso acné criminal que brota antes de llegar a la etapa adulta y al que le tendremos que dar un tratamiento adecuado. Me parece ilógico pensar que no tenemos que lidiar con este problema, hacer como que no lo tenemos y ponernos maquillaje encima. Vamos tratando de limpiar el cutis nacional, salvar la cara, con los remedios que tenemos a la mano y si sabemos que el problema es grave tenemos que buscar ayuda y darle un tratamiento adecuado, siendo consistentes con las prescripciones, por supuesto que todo tratamiento trae efectos desagradables pero créanme que continuar con el maquillaje solo empeoraría las cosas.

El cambio más fuerte que enfrenta el adolescente es dentro de su cabeza, donde tiene que dejar de razonar como niñ@ y empezar a pensar como adulto. Se tiene que auto convencer que es capaz de tomar mayores responsabilidades y que necesita dejar las comodidades de la niñez. Creo que al asumir una posición derrotista estamos regresando a nuestra infancia como país y dejamos de ver la gran área de oportunidad que tenemos frente a nosotros. Nuestra pubertad puede ser un paso transitorio hacia un país desarrollado o un retroceso al apapacho maternal donde no seremos nada ni nadie.

En conclusión, si estamos jodidos! Estamos muy jodidos porque tenemos que estarlo, porque estamos en un proceso natural del asentamiento democrático, porque inteligentemente preferimos la estabilidad económica aunque sacrifiquemos crecimiento y porque a alguien se le ocurrió remover un poco de la plasta de maquillaje que teníamos sobre un acné severo que debe ser atendido! No confundamos esto con enfermedades terminales y no nos demos por muertos.

Por eso SEGUN YO estamos jodidos como el puberto y no como el desahuciado...