Durante la semana asistí a una conferencia en la que participó el ganador del Premio Nobel de Economía 2002, Daniel Kahneman, quien me pareció un tipo brillante y muy simpático. Curiosamente no es economista sino psicólogo. Argumenta que ganó el premio nobel de economía sin haber asistido a un solo curso de economía, lo que representa un duro golpe al ego de los economistas.
El Dr. Kahneman ganó el premio Nobel por complementar la teoría económica con conceptos de psicología para explicar la toma de decisiones de los individuos en un escenario de incertidumbre. Lo más interesante de su teoría es que divide lo que conocemos como felicidad en dos tipos de felicidades; la primera la llama experimental y se refiere a nuestro sentir en las actividades que realizamos cotidianamente, que tan felices nos sentimos con nuestro trabajo, en nuestra convivencia diaria con la familia, nuestra casa, etc. La segunda se refiere a nuestro papel en el mundo y nuestra realización personal, es decir que tan importantes o valiosos nos sentimos, así como el avance que percibimos en nuestros planes de largo plazo.
De lo que encontró el Dr. Kahneman en sus estudios es que estas dos felicidades difícilmente se logran simultáneamente, ya que para lograr avanzar en nuestra realización personal es necesario sacrificar horas de disfrute en la vida cotidiana y viceversa. Un segundo punto muy relevante en los resultados es que el segundo tipo de felicidad está fuertemente relacionado con el nivel económico alcanzado, es decir la gente con mayores recursos en sus cuentas bancarias se sienten más realizadas (esto en general según los resultados del estudio). Por lo tanto las decisiones de los individuos varían significativamente dependiendo del peso particular que le den a cada una de estas felicidades o al tratar de equilibrarlas.
Después de haber escuchado esta teoría no pude evitar ponerme a pensar sobre mi caso particular y creo que en general soy de los que le da más importancia al segundo tipo de felicidad, buscando mi realización personal por encima del disfrute diario, sin embargo, no creo que esto sea una constante en mi vida, más bien creo que tengo ciclos en los que le doy más peso a la felicidad cotidiana (mas horas para disfrutar que para trabajar) aunque en promedio yo creo que si soy de los que se inclinan por la realización personal. Y creo que mi inclinación a este tipo de felicidad responde principalmente a mi deseo de formar una familia y arrancar proyectos que tengan un impacto positivo y significativo en la sociedad mexicana, creo que de ahí se derivan otro tipo de beneficios.
Por otro lado también pensé que es realmente importante poder balancear nuestra búsqueda de ambas felicidades ya que es en la felicidad experimental (la cotidiana) donde forjamos nuestras relaciones personales y construimos un mejor ambiente en nuestro alrededor. Creo que actualmente en la sociedad los individuos estamos enfocados a buscar realizarnos personalmente, a buscar mayores riquezas para sobresalir y querer avanzar profesionalmente sin importarnos a quien nos llevemos entre las piernas. Nos olvidamos del disfrute diario y de lo importante que es darles su tiempo y dedicación a la familia y a los amigos. Personalmente me agradó mucho escuchar esta teoría porque de alguna u otra manera me ha ayudado a ponerle mas atención a este equilibrio, me pareció buena idea compartírselos…
Por esto según yo… es cierto, existen dos tipos de felicidades, a cual le das mas peso?
Querido Yerno, leí con interes tus dos publicaciones y me gustaron mucho,creo que ambos tienen un mensaje profundo, suficiente para detenenrnos y reflexionarlos pon encima de una leida superficial, o decir que bonitos. Me ubico como un puberto inmaduro, en proceso de "soñar que se puede", como el titulo del libro de la Ma. Dolores del Rio, nuestra expresidenta municipal, lo único que nos queda es seguir luchando hasta que se nos acabe la pila.
ResponderEliminarRespecto del de la conferencia a la que asististe, igual también me identifiqué como tu, buscando la realización personal, sin embargo no es fácil equilibrar las dos, gracias a que tengo un esposa e hijos que siempre me jalaron y recordaron vivir el presente pude medio balancear, pero no es fácil.
Te felicito por esta iniciativa, creo que es bueno externar los sentires y pensares y eso no solo le ayuda al que lo escribe sino a tus lectores también.
Federico